Casa Caura: un inmueble abandonado se transforma en hogar
Una cuidada remodelación en Monterrey le da una nueva vida a una casa en desuso.
El proyecto
Los proyectos de remodelación requieren gran visión: conservar lo que funciona, mejorar lo que no, y proponer algo nuevo sin perder la esencia de cada espacio.
Cuando vimos las primeras fotografías de Casa Caura, supimos que había algo especial. Quizás fue el concepto de transformar una casa abandonada en un hogar moderno, sencillo y acogedor. O tal vez fue el cuidado con el que parece haber sido elegido cada material, o cómo las plantas parecen estar siempre presentes.
El despacho M-G Estudio, liderado por Marisol González Pacheco transformó un inmueble de los años 70 en un hogar cálido y atemporal que honra su esencia original.
Mismos espacios, nuevas soluciones
La cocina se planteó como un espacio amplio y adaptable, capaz de abrirse al área social o cerrarse para volverse privado, ajustándose a las distintas dinámicas de quienes habitan la casa. De líneas limpias y una paleta que combina madera con verde y toques de arcilla, el resultado es un espacio que se siente a la vez funcional y cálido, donde cada decisión de diseño responde tanto a la estética como al uso cotidiano.
Se rediseñó también la experiencia del acceso para hacerla acogedora y mantener en el interior una conexión con lo natural. Se añadieron unas puertas de madera que al igual que en la cocina, permiten separar los espacios.
Acabados artesanales y materiales mexicanos
El proyecto prioriza la maestría artesanal y el uso de materiales mexicanos, predominantemente aparentes. Se conservan algunos elementos originales, como el ladrillo, cuyo uso se amplía en la fachada. También se recupera la celosía original del garage. Madera, terrazo y concreto complementan al ladrillo en una paleta con toques de verde y arcilla que el despacho combina con precisión.
Decisiones verdes
La presencia de lo verde, fruto del diseño de paisaje de Paramanta Estudio, es uno de los elementos que llaman la atención al recorrer el proyecto. Desde el exterior se reconoce una intención de mejorar lo público desde lo privado: la banqueta es accesible, cuidada e integra vegetación polinizadora. Más allá de sus muros, la obra regala un pequeño espacio de paz a la ciudad, con plantas endémicas que invitan a la fauna local.
En el patio trasero, plantas aromáticas y polinizadoras crean un espacio propicio para la contemplación, adaptadas a las condiciones climáticas de Monterrey y pensadas para prescindir del riego intensivo. Un árbol crece en diálogo con la arquitectura y enmarca la vista desde la sala, recordando cómo la vegetación puede articular la vida cotidiana.
El despacho
M-G Estudio es un despacho de arquitectura con sede en Monterrey. Su enfoque está en mejorar la calidad de vida de las personas a través de la arquitectura.
Conoce más sobre su trabajo en www.mg-estudio.mx o en Instagram: @mgestudiomx.
Todas las fotografías son de Apertura Arquitectónica.